martes, 2 de mayo de 2017

The Reviewer: Lancôme Doll Lash Effect Mascara




Hola de nuevo!


Hoy os traigo una entrada sobre la máscara de pestañas de Lancôme, la Doll Lash Effect. Si queréis saber lo que opino de ella y si merece la pena o no, seguid leyendo. ;)

Esta máscara la compré junto la con la base Miracle Cushion de la que ya os hice una entrada, por lo que ya llevo un tiempo usándola y tengo una idea bastante clara sobre lo que opino de ella.

Siendo yo bastante indiferente a las máscaras de alta gama (básicamente porque las de droguería me hacen el apaño a la perfección), decidí probarla porque me salía con un 40% de descuento y en ese momento no tenía ninguna.



Pero bueno, vamos al lío. Tal y como el nombre nos indica, se trata de una máscara que promete darnos unas pestañas de muñeca. ¿Lo consigue? A medias. Cuando la empecé a usar me quedé MUY decepcionada porque la fórmula era tan líquida y el cepillo tan "especial" (muchas púas poco separadas) que apenas se notaba. Así que, de pestañas de muñeca, nada de nada. Ahora bien, a medida que se ha ido secando me ha ido gustando cada vez más. No deja pestañote a la primera pasada, ni tampoco tras dar dos capas, pero sí que con nos deja unas pestañas bonitas, intensas y separadas.


Como podéis ver tengo una cantidad bastante decente de pestañas (las superiores ni muy cortas ni muy largas  y las inferiores más bien tirando a largas), pero no muy rizadas. 

Resultado final con dos capas ligeras de máscara. (Si clicáis a la imagen se hace más grande)


Algo que también me gusta mucho es que se desmaquilla fácilmente. No tenemos que estar media vida con el algodón, lo que para ojos sensibles, es de agradecer. Pero claro, esta característica no la hace apta para momentos emotivos. Aún así, es algo que me encanta. También añadir, que con esta máscara me pasa algo muy raro y que nunca me había sucedido con ninguna otra. Y es que, al desmaquillarla a veces se me meten en el ojo como trocitos de máscara que van pululando por el ojo y tengo que sacármelos con el dedo porque molestan bastante. Digno de estudio, chicas.

Otra cosa que tampoco me gusta es el aroma que tiene, se supone que a rosas, pero a mí me huele al insecticida de rosas de Casa Jardín (sí, igual que el Wonderglow de Charlotte Tilbury). Yo no sé que fijación tienen las marcas con el olor a rosas, pero de verdad, que lo dejen estar ya porque no dan pie con bola.


En conclusión, ¿la recomiendo? Sí y no. Si como yo, estáis acostumbradas a las máscaras de droguería, os diría que no la comprarais ya que las de Maybelline - por ejemplo- no tienen nada que envidiarle. Pero si no es así (sí, os miro a vosotras snobs del maquillaje ;P), os animo a probarla si lo que os he contado es de vuestro agrado. Yo por el momento, y a pesar de que al final me ha acabado gustando, no creo que repita con ella habiendo otras opciones con una relación calidad-precio más sensata.

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